Buenos Aires éramos teatro
Buenos Aires catapulta otra vez
más como extrañándola mientras el salto.
Sumergidos en el río de las acciones
que nos arrastró América arriba
hasta el valle de Cundinamarca
donde las cordilleras son tres
única espina dorsal del continente.
Pasión por nuestra cercanía
ciudad de los dulces olores.
Versión séptima de nuestro delirio:
Libres Lombrices con Candela,
verde potente y escandaloso
lleno de pájaros, tinticos
que es verde pero que es verraco
paisa amañador y parrandero
-Alejandría abusada y lejos
-San Vicente en s i l e n c i o.
-Medellín arde - pero celebra.
fría y lluviosa es Bogotá.
Aún nos preguntamos por qué Gieco le cantó a su sol
El sol de Bogotá no está encima,
en ciertos bares, en callecitas,
coincidiendo las ventanillas en algún trancón.
Festival que se llama del aire puro
Festival que es de artes callejeras.
Entonces pueblos contentos y embriagados,
teatro y otros rubros por las calles,
hechos escénicos incalificables.
ahogado de semejante comienzo
se tropezó y se lastimó el cuello.
¡Gran cañón del Chicamocha!
encaramados en las laderas
o sobre esas mesas para dioses.
pared, pastizales, escorpiones
Agreste aniversario de Costa
con orquesta de grillos a la luz de las luciérnagas.
una montaña que piensa nos recibe y nos acoge.
Domingo de ingenuidad de carbón
Calle 13 toreando con el sonido
en la vieja plaza de toros de los enardecidos.
El negocio paramilitar es
al calor del valle del Cauca
de cada monte que la vista alcanza.
pedazo de sueño colectivo
de un mundo que era feliz
y que gustaba de conocer a los demás
Pueblo calidoso y bien bacano
con las locos de Africali
y pluriculturalidad alternativa,
La diversidad es revolución del futuro.
un auditorio grande y católico.
Cuernos y colas demoníacas
Un cuadro de cardenal descolgado y
gustito de los tiempos modernos.
iglesia de moho y decadencia.
y logra aterrizar en el centro mismo del corazón.
Días de dispersión y de caminos:
Santa Marta y Cartagena, instantáneas del amor.
Abuelitos magos en Villa de Leyva.
Bienvenida renovada a las bellas mujeres pisacalles.
Reencuentro para el acecho grande
Verdad o máscara esperpéntica.
pocos días antes de que Colón cagara en América
y preparados para combatir contra el fantasma.
sudor incómodo del que abandona.
Ausencias que no sorprenden.
Pero un digno grupo de asalto
triunvirato artístico poderoso
-Tres Gatos Locos – Pisa Calle – Vagamundi-
y todo el parche de amigos colombianos
camaradas vitales en esta locura.
como siempre quisiera ser el arte
Una caravana apoteótica surcó la lluvia de Suamox.
Y coronó su estruendo en la plaza.
Y entonces vamos de nuevo
por esos caminos que fueron nuestros
desde aquel otro principio,
por toda la Gran Colombia.
Caminos bolivarianos y curvos.
un reloj es el escenario.
dando un gran giro por Ocaña.
Las carreteras colombianas están vueltas nada
asediadas por el llanto eterno de la niña.
pero no quiere pagar caminos.
Guerra sí, es la prioridad.
Moriremos de hambre, de frío, de ignorancia, desbarrancados en algún abismo…
¡Pero que no se nos vaya a cruzar un guerrillero!
los pobres se llaman pobres
los niños flacos, niños flacos
y los canallas se llaman señores.
Entrada dual en la Venezuela extrañada.
Unos para Maracaibo familiar y caliente
donde el abrazo grande de Mamá Ara,
de magia y hogar donde se calman
esa contradicción es posible
vértice donde confluye la posibilidad
y unas comidas deliciosas.
llegar a este paréntesis de la historia
a esta isla donde nació la excepción.
La Habana no podía estar más bella para recibirnos
con ese aire entre clásico y caribeño
entre santero y revolucionario.
Con ese vuelo suave de su gente
no desbocado por lo otro.
antigua drástica transición
y el océano preponderante.
Callejones de los hijos africanos
Colores, tambor y sabrosura.
panzada de las artes escénicas.
la que ya no aguanta y se queja
contradictoria pero resistente.
Van tres gatos locos pregonando las historias
son tres gatos locos sin falta de memoria.
Nuestro teatro más callejero
por los barrios donde es el pueblo:
-Cayo Hueso – un chamán pordiosero baila y aleja la lluvia
-Cerro – plaza de los vecinos
-Marianao – asfalto y revolución
-Sevillano – lluvia de pinturitas y las criaturas
y la maravilla de La Habana Vieja
Y sus habanos con ron y alegría.
Aunque la revolución se aburra
¿Será posible la eterna revolución?
y en otros muchas valientes.
La muerte les coronó el valor
A otros les tocó el trabajo de sostenerse.
al gran vecino terrible destructor
que asedia constante desde el norte
y al que siempre supieron resistir
Y con esa pasión de su gente
capaz de creer en los imposibles
Cuba nos marcó el corazón.
desde la que volveríamos a caminar
gato fraterno y loco amigo
saltó el pequeño charco marítimo
y volvió a su México bronco
para celestearse en la laguna hechicera
de aquella península ancestral.
Entonces Venezuela fue de nuevo
en estos años de vivencias.
¿Cómo un lugar puede llamarse así?
El realismo mágico es intrínseco a la colombianidad.
refugio hoy de rolos de trasnoche
refugio ayer de guerrilleros e ideales.
en un pueblito cercano donde el terror
camina de la mano con las familias.
Mientras convocábamos el ruedo
como en cada parada de nuestro itinerar
El resto del pueblo permaneció parado
mirando de reojo a los militares
como los hijos miran a sus papás
para adivinar si les dan permiso
pero con sus corazones sentados al lado de los pequeños
aplaudiendo y riendo con las historias.
ahora ya no para de llover.
La lluvia es fina y es invernal
las montañas son fábricas de nubes
Desvanecido por la negligencia
en nombre de un presupuesto de sangre
y ensucian todo con sus corruptelas
y con sus desfiles pintarrajeados
con Inti siempre es reencontrarnos.
y desgajar un poco más la vida
fiesta de los mimos y de los clowns
Calidez paisa que rebasa lo digerible
funciones con placer social.
hoy Bogotá es una lluvia que apenas deja ver una ciudad.
Pero no hay desamparo que no fracase
El contacto de los amigos incondicionales
es un poder sin postergaciones
¡Así cualquiera sobrevive al invierno bogotano!
Y Josefina entonces al frente
a luchar por la paz junto a las mujeres
y una escopeta de madera.
previsible oxidación de los mecanismos
hito obstáculo para la consumación.
La fina lluvia es insistente.
vacío de calor y de magia.
agradeciendo con su atención y su risa
y con sus criaturas al frente.
Dos días más en Bogotá parecen extinguirnos.
Comienzo del sur para la Colombia campesina.
Nos vamos de la capital por última vez.
Bogotá quiere vomitar todos esos autos que la arruinan
y de a poco los va escupiendo
en horas de estertores viales.
con el parche de artistas
Nos recibió una noche calentica
y con grillos cantándole al pueblo aipuno.
Último festival de nuestro giro
bienvenida con danzas populares
y almuerzo grande de agasajo
pañuelos anaranjados como símbolos
Aquellos días en el Huila
fueron calientes y distendidos
como ensayos del verano que nos esperaba
recuerdo físico y masaje espiritual
y el aliento de los nuestros.
cuando el humano sellaba su comienzo
una prueba para influenciarnos:
Falsos abuelitos gigantes
en una montaña de estiércol
y nos propusieron un enigma.
Pero la grupalidad detectó el acto fallido
Y entonces pusimos rumbo al fin.
Siento que debo verbalizar la sensación que nos inunda
creo que se explica mejor por sí misma:
estamos felices y agotados,
Recapitulación de otra gran experiencia que se suma
Pero sobretodo los abrazos
desgarran el velo de lo cotidiano
y la admiración de unos y otras
Juancito desvía el regreso por Maracaibo
¡Qué bien nos queda jugar a los operativos con Becerra!
dispuestos a volar un martes 13
a entregar la vida si fuera necesario.
Entregar la vida es el precio por vivir.
Si se escamotea el precio que se paga
se obtiene una vida más barata
pagar vida por nuestra vida.
no vamos a amarrocar un centavo
Del otro lado quedó Buenos Aires
Acá la dispersión saludable.
una reparación necesaria para preparar
la gran celebración de todo esto.
Una década de teatro y de amistad
de Latinoamérica divina y ardiente
Diez años de vida y de muerte
Tiempos de grupalidad y de buenas ideas
¡Y tiempo de saberlos celebrar!
Agradecimientos a la gente de la Sexta.
Ante todo agradecemos a nuestra gente que nos acompañó en la partida y nos dio impulso.
Agradecemos también al Festival Internacional “Calle Arriba-Calle Abajo” de Armenia, a la gente del Festival del Oriente Antioqueño y al Festival Internacional del Aire Puro en Bogotá. Gracias a Oriana y a todo el parche de aquella casa que nos recibió llena de juventud. Agradecemos al Festival Internacional de Teatro Callejero de Santander y a la gente de Bucaramanga, gracias Astrid y Margarita por la generosidad y la risa. Gracias a la Montaña Que Piensa, por ese abrazo constante. Gracias Chaka y Calle 13. Agradecemos al Festival Internacional de teatro de Zarzal, Valle del Cauca y sobre todo a su gente. En Cali, gracias Agatha, gracias Milena y Lula. Gracias a la locura de Marcelo y a los Africali. Gracias Humberto por tu recibimiento y por ese ruedo en San Antonio. Agradecemos a la Universidad Javeriana de Bogotá. Al equipo del Teatro Taller de Colombia siempre de nuestro lado. Gracias LolO por tu visita, y por la yerba-mate. Gracias Nohemí por aquel lugar de sueños. También a Don José y a su familia en Villa de Leyva. Gracias Sonia y Carolina, por creer junto a nosotros en el Espíritu Abya Yala, gracias por no retirarse. Gracias a toda la gente que participó en ese festival simbólico pero potente, gracias a cada uno y cada una que fue parte de la Gran Caravana, a Radio Semillas, a Amanda, al pueblo sogamoseño y a todos y todas las que confiaron y estuvieron. A Ivonne, a Olga. A todas nuestras madres en Tibasosa, a la risa enorme de Anita, gracias. Gracias a la familia Vagamundi por su parcería y su amistad. Gracias a nuestras aliadas vitales, las Pisa-Calle. Gracias a la Universidad Nacional Autónoma de Bucaramanga. Gracias a Mamá Ara y a toda la familia de Maracaibo por su acogida. Gracias también a la familia de San Cristóbal. Gracias Nieves y Vale. Gracias a la Escuela de la Percepción en Caracas. Gracias a toda la gente del Festival Internacional de teatro de La Habana. Al Consejo de Artes Escénicas. Gracias especiales a Sonia, nuestra luz, a Ana Patricia, a Leticia, a Eduardo. A los estudiantes y docentes del ISA. Gracias al equipo técnico del festival, por su entrega y su camaradería. Gracias a Guicho por la amistad. A Yamileth, a Elaine y Mario, a Yordanka. Gracias al vecindario de Vedado, a las vecinas. A la gente de Cuba que nos enamoró. Gracias al público exigente y a los compañeros teatreros de Latino-América. Gracias a nuestra querida Laurita de Bogotá y a “la otra” Laurita, gracias por todo. Al Festival Internacional de Mesitas de El Colegio, a la organización del Festival de teatro comunitario de Bogotá, a la Invasión Cultural de Bosa. A Hader y a toda la gente del Festival Internacional de Mimos y Clowns MIMAME. Nuestro abrazo fraterno para Elkin Mimo. Gracias a los compañeros argentinos por ese bonito encuentro, a Pablo y Grisel, a Ailin y Roli. También a los muchachos del Circo Medellín. Gracias a Tito y a Pepe Picaporte por su cercanía. Gracias Erika y Luisa, las parces de Medallo. Gracias Inti por ese encontrarnos constante. Gracias a la gente de Luz de Luna en Bogotá. Agradecemos al Festival Internacional de teatro de Aipe, Huila. Gracias Pichi, Caro y Gaia, por su presencia constante.
Finalmente agradecemos de corazón a cada persona vinculada a esta sexta gira internacional. A las amigas y los amigos, al público, a quienes están siempre y a los que recién llegan, a los organizadores.
Gracias a cada aliento y cada abrazo.